El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó ligeramente sus previsiones de crecimiento para Estados Unidos al 2% en 2012 (en lugar del 2,1%) y ante la desaceleración le aconsejó que no disminuya demasiado rápidamente su gasto público.
En un informe de evaluación económica, el Fondo alertó que el riesgo de contagio de la zona euro es elevado para la economía estadounidense, aún demasiado frágil.
"La recuperación estadounidense sigue siendo apática y está sometida a riesgos elevados, teniendo en cuenta las tensiones financieras en la zona euro y la incertidumbre que rodea los proyectos de presupuesto en Estados Unidos", señaló el Fondo en su informe, conocido como del Artículo IV.
Para 2013, la perspectiva de crecimiento para Estados Unidos es de 2,3%, según el FMI.
Estados Unidos debe balancear sus cuentas pero sin afectar las posibilidades de crecimiento, advierte el organismo.
El peligro más importante a mediano plazo es lo que se conoce en Estados Unidos como "precipicio fiscal", al vencimiento de un paquete de recortes de impuestos que data de la presidencia de George W. Bush, y que caduca el 31 de diciembre.
Si no hay acuerdo entre el gobierno de Barack Obama y el Congreso, automáticamente entraría en vigor el aumento de impuestos y una serie de recortes del gasto público por valor de unos cuatro billones de dólares.
"Es críticamente importante eliminar la incertidumbre creada por el 'precipicio fiscal' y elevar de nuevo lo antes posible el techo legal de la deuda", sugirió el Fondo.
En rueda de prensa para presentar el informe, la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, pidió a Washington que no vuelva al drama político de hace justo un año, cuando republicanos y demócratas llegaron al plazo límite legal para prolongar ese paquete fiscal hasta finales de 2012.
El límite de la deuda pública estadounidense debe ser aprobado por el Congreso a propuesta del Departamento del Tesoro.
En un año electoral, la negociación entre el gobierno demócrata y la oposición republicana, que controla una de las cámaras del Congreso, se anuncia particularmente ardua.
Estados Unidos debe seguir por otro lado reduciendo su déficit fiscal pero "sin dañar la recuperación económica", explicó el Fondo.
El proyecto de presupuesto del gobierno estadounidense, que debería entrar en vigor el 1 de octubre (inicio del año fiscal) propone una reducción del déficit fiscal de tres puntos porcentuales, al 5,5% del Producto Interior Bruto (PIB).
El FMI explicó en su informe que el gobierno tiene en realidad más margen gracias a unos ingresos fiscales más altos de lo previsto.
El Fondo sugirió una propuesta de déficit más moderada, del 6,25% del PIB.
"Incluso esa reducción (del déficit) más baja sería demasiado rápida, teniendo en cuenta la debilidad de la economía", explicó el Fondo.