El primer presidente islamista de Egipto, Mohamed Mursi, juró el sábado el cargo, poniendo fin a seis décadas de mandato de ex militares, aunque los generales que se quedaron a cargo del país desde el derrocamiento de Hosni Mubarak el año pasado ya tomaron medidas para disminuir su autoridad.
Mursi juró ante El Tribunal Supremo Constitucional, en lugar de hacerlo ante el Parlamento como es usual. La Cámara baja liderada por islamistas fue disuelta por ese mismo tribunal poco antes de que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este mes.