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La mayoría de los jóvenes estadounidenses están de acuerdo con que es peligroso mandar mensajes de texto mientras se conduce, pero casi un tercio de ellos admite que lo hace de igual forma, según un sondeo de Consumer Reports.
Mientras que ocho de cada diez dijeron que conocían los riesgos, aproximadamente el 29 por ciento de los conductores de entre 16 y 21 años indicaron que habían mandado mensajes de texto en el último mes, dijo el sondeo. Y el 47 por ciento señaló que habían hecho una llamada telefónica al volante, sin cascos u otros dispositivos manos libres.
El 48 por ciento dijo en la misma encuesta que había visto a alguno de sus progenitores, o a ambos, usando el teléfono sin un dispositivo de manos libres.
No obstante, el año pasado fue el de menor siniestralidad en accidentes de tráfico en Estados Unidos en más de seis décadas.
El número habría sido más bajo si no hubiera sido por la cifra de muertes causadas por conductores que se distrajeron con el teléfono móvil u otra actividad, dijo Rebecca Lindland, directora de investigación automovilística para IHS.
La Administración Nacional de Seguridad en las Autovías dijo que en 2010, unas 3.092 personas murieron por accidentes causados por distracciones, un 9,4 por ciento de todas las muertes en carretera en Estados Unidos.
Un sondeo anterior de este organismo había recogido a principios de año que los conductores más jóvenes, de entre 18 y 20 años, eran los que más accidentes tenían relacionados con el uso del teléfono. Los conductores de esta edad son tres veces más tendentes a leer o enviar un correo electrónico o un mensaje de texto mientras conducen que los que tienen 25 años o más, dijo esa encuesta.