Berkshire Hathaway dio inicio el sábado a su reunión anual de accionistas y su director, Warren Buffett, hizo lo que cualquier presidente ejecutivo haría por los accionistas: cantar con porristas y lanzar diarios enrollados en un concurso con niños de la localidad.
Unos 40.000 accionistas han llegado a Omaha para el evento de Berkshire, denominado el "Woodstock del Capitalismo" y Buffett no decepcionó con su paseo previo a la reunión por el piso del centro de convenciones.
Además de sus altos habituales para tomar Coca Cola y tomar un helado Dairy Queen con sabor a naranja, el inversor participó en un concurso de reparto de diarios en la cabina del diario Omaha World-Herald. Buffett adquirió el medio hace poco tiempo.
La seguridad era estricta, y los cambios hechos este año para minimizar las multitudes que pululan alrededor de Buffett tuvieron poco o ningún efecto.
En un determinado momento, el guardaespaldas principal de Buffett tuvo que detener a una mujer que intentaba acercarse al "Oráculo de Omaha" y entregarle un libro. El mismo guardaespaldas cacheó posteriormente a un periodista de Reuters.
La reunión empezará más tarde el sábado, como cada año, con un película original, seguida por horas de preguntas y respuestas de accionistas, periodistas y -por primera vez este año- un panel de analistas de Wall Street.