La cadena televisiva Sky News, que pertenece al imperio mediático del magnate australiano Rupert Murdoch, será investigada tras admitir a comienzos del mes haber hackeado correos electrónicos en dos casos judiciales de notoriedad en Gran Bretaña.
El ente regulador de medios Ofcom confirmó este lunes que abrirá una pesquisa para determinar si Sky violó regulaciones, y en ese caso si debe ser penalizada.
La emisora satelital ingresó ilegalmente a las cuentas de e-mails de John Darwin, quien se hizo pasar por muerto en un accidente con una canoa, y su esposa Anne.
Sky News también hackeó el correo electrónico de un sospechoso de paidofilia y su esposa.
Según la emisora del grupo News Corporation las acciones fueron tomadas "en el interés público" y se trataron de "periodismo responsable".
"Sky News está determinado a los estándares editoriales más elevados. Como otras organizaciones de noticias, estamos muy al tanto de las tensiones que pueden surgir entre la ley y el periodismo de investigación responsable", indicó la cadena en un comunicado.
"Defendemos estas acciones como editorialmente justificables y en el interés público", agregó.
El inglés John Darwin, apodado "el hombre que volvió de la muerte", y su esposa, Anne, pasaron varios años en prisión tras haber sido acusados de engaño a las autoridades.
John Darwin desapareció luego de llevarse su canoa al mar, cerca de su vivienda de Seaton Carew, en Hartlepool, en marzo de 2002. Un enorme dispositivo policial con helicópteros y botes salvavidas no logró dar con el cuerpo, y las autoridades lo declararon al año como muerto.
Sin embargo, la prensa británica lo descubrió y reveló que el hombre vivía en una casa vecina a la de su mujer en Seaton Carew, escondiéndose de la atención de los vecinos y de su propia familia.
La pareja decidió obtener el dinero por el seguro de vida y pensión del hombre y se trasladó a Panamá, donde compró una vivienda. Sin embargo, el canotista se cansó de mantener el engaño y decidió regresar a Inglaterra.
El misterio por su desaparición y muerte fue resuelto en 2008 cuando Darwin se presentó por propia voluntad en una comisaría de Londres, alegando no recordar nada de lo ocurrido.
Los detectives afirmaron que los dos hijos de la pareja, Mark y Anthony, fueron desde un principio víctimas del complot de sus padres, y creyeron desde un primer momento en la muerte de John Darwin.