Barack Obama ha comparado el desastre provocado por la marea negra en el golfo de México con los atentados del 11 de septiembre de 2001, en una entrevista publicada este lunes, cuando el presidente de EEUU hace su cuarta visita a la zona afectada.
"De la misma forma en que el 11 de Septiembre modificó profundamente nuestra visión de nuestras vulnerabilidades y nuestra política exterior, creo que este desastre va a modificar por muchos años nuestra visión sobre el ambiente y la energía", dijo Obama al sitio web Politico.com.
El mandatario afirmó que buscará la aprobación en el Congreso de una nueva ley de energía y clima. Además, EEUU va a "avanzar en forma audaz en una dirección que a la postre nos dé el tipo de (...) política energética con visión de futuro que tanto se necesita y que ha estado ausente por tantos años", prometió Obama. "Uno de los mayores desafíos de liderazgo que tendré en adelante será asegurarme de aprender las lecciones correctas de este desastre", afirmó.
Obama intensifica su acción a partir de hoy lunes para solucionar la crisis provocada por la marea negra en el Golfo de México, con una nueva visita a las costas, una reunión con los dirigentes de BP y un discurso a la nación.
"El presidente irá al Golfo de México el lunes y martes, a los estados que aún no visitó: Alabama, Misisipi y Florida. Cuando vuelva dará un discurso a la nación desde la Casa Blanca", dijo el domingo uno de sus principales consejeros, David Axelrod.
Obama "quiere presentar los pasos a dar a partir de ahora para salir de esta crisis", afirmó Axelrod a la cadena NBC.
Es relativamente poco común que los presidentes apelen a discursos televisados formales desde la Casa Blanca, decisión que marca la importancia que el gobierno quiere darle a este tema ante el público.
Obama visitará el Golfo de México en medio de críticas por parte de sus adversarios republicanos. El gobernador de Alabama, Bob Riley, condenó este domingo la falta de liderazgo del gobierno estadounidense en su respuesta al derrame, considerado como la peor catástrofe ambiental en la historia de Estados Unidos.
Luego de su visita a las costas y su discurso a la nación, Obama se reunirá el miércoles con el presidente del grupo británico British Petroleum (BP), Carl-Henric Svanberg, y se espera que el director general de la petrolera, Tony Hayward, también asista a este encuentro en la Casa Blanca.
Con esta reunión, Obama pretende seguir ejerciendo presión sobre los dirigentes de BP con el objetivo de que la petrolera optimice su lucha por contener el derrame de petróleo en el Golfo de México.
El encuentro se llevará a cabo unos días después de que Obama tuviera una conversación telefónica con el primer ministro británico, David Cameron, acerca de las posibles tensiones que podrían producirse entre los dos países respecto a la marea negra y a las criticas efectuadas por el presidente y varios funcionarios estadounidenses contra BP, responsable de la explosión el 20 de abril de una plataforma petrolera frente a las costas del estado de Luisiana.
Estas críticas "no tienen nada que ver con la nacionalidad" de la compañía, indicó Obama al jefe de gobierno británico en su contacto telefónico.
Por otro lado, Obama solicitará a los responsables de BP que depositen varios millones de dólares en una cuenta embargada para pagar indemnizaciones.
"Queremos asegurarnos que el dinero se administre de manera independiente y que no habrá reticencias en el momento de indemnizar" a las víctimas, dijo Axelrod.
El diario británico Times publicó el viernes que el pago de dividendos de BP para el segundo trimestre podría ser suspendido y embargado hasta que se determine el costo final de lo que tendría que pagar la petrolera británica por esta marea negra.
El almirante Thad Allen, encargado del gobierno para conducir las operaciones contra la marea negra, confirmó el domingo en la cadena CBS que entre 20.000 y 40.000 barriles de petróleo (entre 3,1 y 6,3 millones de litros) se vierten diariamente en el Golfo de México, según las últimas estimaciones.