Las ventas minoristas de Estados Unidos subieron inesperadamente en febrero pese a una caída en las compras de autos y un inclemente clima que se esperaba amenazara con frenar las compras, un dato que fortaleció las esperanzas de una recuperación sostenida.
El Departamento de Comercio dijo el viernes que el total de las ventas minoristas subió un 0,3 por ciento debido a que los consumidores aumentaron su volumen de compras, desde productos de necesidad hasta artículos lujosos.
Las ventas de enero, no obstante, fueron revisadas a la baja para mostrar un avance del 0,1 por ciento desde el dato preliminar de un alza del 0,5 por ciento.
Economistas consultados por Reuters esperaban que las ventas minoristas registraran una caída del 0,2 por ciento en febrero. Frente a igual mes del año pasado, las ventas aumentaron un 3,9 por ciento.
"Pienso que siguen las señales de que la recuperación estadounidense está intacta y en curso. Ha habido mucha preocupación sobre cómo la economía pasará del gasto gubernamental al gasto del consumidor y estamos empezando a ver algo de evidencia de eso", comentó Camilla Sutton, estratega cambiario de Scotia Capital en Toronto.
Los futuros accionarios de Estados Unidos ampliaron sus ganancias tras el reporte, mientras que los precios de la deuda gubernamental cayeron y el dólar avanzó frente al yen.
Las compras de vehículos motorizados y partes bajaron un 2 por ciento el mes pasado, reflejando una caída en la demanda por los temores de los consumidores ante los retiros de automóviles de Toyota, tras descender un 1,5 por ciento en enero.
Las ventas minoristas subyacentes, que excluyen los autos, gasolina y materiales de construcción, crecieron un 0,9 por ciento tras avanzar un 0,6 por ciento en enero.
Las ventas de materiales de construcción y equipamiento para jardines subieron un 0,5 por ciento, las de gasolina aumentaron un 0,3 por ciento y los de artículos deportivos, de entretenimiento y librerías se elevaron un 1,2 por ciento tras una caída del 0,6 por ciento en enero.
Los despachos en las tiendas de electrónica y electrodomésticos saltaron un 3,7 por ciento, al tiempo que las de tiendas de mercadería general aumentaron un 1 por ciento.