La región central de la costa este de Estados Unidos se prepara para otra tormenta de nieve de grandes dimensiones, en momentos en que aún sufre las consecuencias de un temporal que dejó casi medio metro de nieve y obligó a cerrar las oficinas del Gobierno federal.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos emitió un alerta de tormenta para la ciudad de Washington, desde el martes a mediodía (1700 GMT) hasta el miércoles, con una nevada estimada en entre 10 y 20 pulgadas (25 a 51 centímetros).
La tormenta afectaría a otras grades ciudades de la costa este, como Baltimore y Filadelfia, y podría incluso extenderse a Nueva Jersey y Nueva York.
El temporal agregaría unas 32 pulgadas (81 centímetros) en los suburbios de Washington, que acaban de sufrir su mayor nevada en décadas.
El Gobierno federal estuvo cerrado el lunes, aunque el presidente Barack Obama mantuvo reuniones en la Casa Blanca. Las escuelas y los comercios de la zona estuvieron mayormente cerrados.
Mientras los trabajadores públicos limpian la nieve de las calles en el área de Washington, los residentes ya se preparaban para una tormenta que sería peor a lo esperado.
Funcionarios locales del condado de Montgomery, en Maryland, dijeron que la tormenta podría hacer colapsar algunos techos por el peso de la nieve, y anticiparon más apagones.