Hasta antes de su selección para acompañar a McCain, Sarah Palin, de 44 años, era prácticamente desconocida en la escena política nacional de EEUU.
Sarah Palin no es vista como del tipo intelectual o introspectivo y muy pronto saltaron a la palestra nacional los cuestionamientos sobre sus insuficientes calificaciones y capacidad para eventualmente sustituir al presidente de los Estados Unidos.
Las dudas surgieron durante las primeras entrevistas que concedió a la prensa y en sus apariciones en público en donde no seguía un discurso elaborado con antelación.
Palin mostró lo que muchos vieron como sus insuficientes credenciales en política exterior y seguridad nacional al hacer evidente en entrevista con el periodista Charlie Gibson que desconocía la “doctrina Bush”, además se le atribuye afirmar que África es un país, no un continente.
Palin ha sido definida como una astuta operadora política y firme creyente evangélica que diluye la frontera entre la práctica religiosa y el quehacer político.
Esto, al declarar en la iglesia que el proyecto de red de tubería para gas natural de 30 mil millones de dólares en Alaska es “voluntad de Dios” y que la guerra de Irak es un “plan de Dios”.
Su historia personal habla de una mujer con ambición y determinación férrea para conquistar escaños políticos, primero como alcalde de Wasilla la pequeña comunidad de menos de 10 mil habitantes donde reside y posteriormente como gobernadora de Alaska.
Sus conquistas políticas se basaron en una cruzada personal en contra de la corrupción dentro de su propio partido, de ahí que ella misma se considere una reformista.
La gobernadora de Alaska ha sido controversial desde su nombramiento, su bagaje político y personal han sido motivo de escándalos sucesivos durante la campaña.
Pertenece a los llamados “conservadores sociales”, aquellos que sostienen posturas típicas de la agenda republicana en temas sociales como favorecer la prohibición del aborto, no aprobar el matrimonio gay y abogan por relajar las normas del control de armas.
La selección de Palin era vista por los conservadores más radicales como necesaria para la fórmula republicana ante la amenaza de los grupos evangélicos de no apoyar en las urnas a McCain a quien consideraban demasiado liberal.
Para sus críticos, Palin es “superficial, oportunista y corrupta ella misma”, señaló la revista Newsweek en una reciente edición.
La candidata republicana escandalizó al público estadunidense cuando, de visita en una clase de tercer grado, dijo que la función del vicepresidente es “dirigir el Senado”.
Palin puso en evidencia su desconocimiento de que la Constitución estipula que supliría al presidente en caso que éste no pueda cumplir con sus funciones y sólo tiene derecho a voto en el Senado en caso de presentarse un empate.