Una fuerte tormenta de viento y lluvia ha matado al menos siete personas en tres estados y dejado a más de 500.000 hogares en la oscuridad en su ruta hacia Nueva Inglaterra.
La tormenta inundó comunidades de Nueva Jersey, Nueva York y Connecticut, derribando casas, arrancado miles de árboles y dejando decenas de caminos intransitables.
En Massachusetts, el Departamento de Transporte del Estado dice que algunas autopistas permanecen cerradas. En varios lugares, los trenes y subterráneos están siendo reemplazados por autobuses.
Ante las inundaciones en Nueva Jersey, NJ Transit se ha visto obligado a acortar las rutas de algunos trenes de cercanías.
El Gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, ha declarado un estado de emergencia.
Decenas de carreteras en Nueva York fueron bloqueadas por las ramas caídas y los cables, dijo el gobernador David Paterson.
En la zona Nueva York-Nueva Jersey las líneas aéreas informaron de retrasos y cancelaciones de vuelos.